El número de españoles que ha trasladado su residencia al
extranjero roza ya los dos millones. Según los datos del Instituto
Nacional de Estadística, este sector de la población llega a los 1.931.248
habitantes. La cifra de españoles que, empujados por la crisis y la falta de
trabajo, han optado por probar suerte en el extranjero se ha elevado un 6,3 por
ciento respecto al pasado año 2012.
Estas estadísticas reflejan que muchos de estos
emigrantes son personas que vuelven a sus países de nacimiento después de haber
sido nacionalizados en España. El 59,1 por ciento de estos casi dos
millones de emigrantes son españoles que han vuelto a sus países natales. Los
españoles nacidos en España ocupan un 34,9 por ciento de las personas que han
emigrado para buscar trabajo. Únicamente el 5,4 por ciento trata de personas
que han optado por un destino diferente a su país natal.
Al igual que sucediera desde 1936 a 1939, el continente
americano sigue siendo la primera opción de los emigrantes españoles. El
62,9 por ciento prefieren cruzar el Atlántico para probar suerte. Los países
con mayor cantidad de emigrantes españoles son Argentina con 385.358 habitantes
y Venezuela con 183.1633. Europa recoge el 34 por ciento de los emigrantes
españoles que han salido de su país para quedarse en el mismo continente. Entre
los países europeos con mayor número de españoles se encuentran Francia con
206.589 y Alemania con 116.065 habitantes.
La emigración es más fuerte entre la población más joven, el
65,8 por ciento de los inmigrantes comprende entre los 17 y los 60 años. La
crisis y la continua crecida del paro están provocando la marcha de
profesionales altamente cualificados. Durante el pasado año, 50.000 españoles
lograron trabajo en Alemania. Además, según una encuesta realizada, el 60 por
ciento de los estudiantes cambiarían de país para lograr un puesto de trabajo. El
perfil de estos emigrantes es joven, jóvenes recién licenciados o profesionales
de entre 25 y 35 años, muy cualificado y con deseo de ampliar la experiencia
profesional y aprender un nuevo idioma. Sobre la situación laboral de
España, estos jóvenes afirman que "la mayoría de ofertas de empleo
de España se caracterizan por sus condiciones precarias y su explotación
masiva" y afirman que "no creo que vuelva a corto
plazo".
La marcha de estos trabajadores supone un duro golpe para
el país que ha invertido mucho dinero en su preparación. Debido a la
situación de España, esta preparación se destina a otros países mientras que el
nuestro debe asumir la continua marcha de personas cualificadas pero con corta
experiencia laboral.

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