El todavía Papa de la Iglesia, Benedicto XVI, se ha
despedido hoy de los cardenales que han llegado para preparar el Cónclave. El
Papa ha agradecido la presencia de los cardenales y ha prometido “obediencia
incondicional” a su sucesor; "Seguiré estando especialmente cerca con la
oración, sobre todo en los próximos días para que estéis totalmente iluminados
por el Espíritu Santo en la elección del nuevo Papa, que el Señor os muestre lo
que él desea. Entre vosotros está el futuro Papa al que desde hoy ya le prometo
mi reverencia y obediencia incondicional".
A falta de unas horas para que deje su puesto como cabeza de
la Iglesia, Joseph Ratzinger ha llevado a cabo su último acto como Papa.
Benedicto XVI, después de esta celebración, se ha retirado con su secretario, Georg
Gänswein, a preparar su viaje a la residencia de Castel Gandolfo. Ratzinger se
mantendrá allí hasta dentro de dos meses, volviendo una vez el nuevo Papa haya
sido elegido.
Benedicto XVI abandonará Roma a las cinco de la tarde entre
el repiqueteo de todas las campanas de la ciudad. A las ocho de la tarde la
Guardia Suiza cerrará las puertas del Palacio Apostólico, poniendo fin al
mandato de Joseph Razinger al frente de la Iglesia. A partir de entonces se
iniciará un proceso extraño en la historia de la iglesia; la elección de un
Sumo Pontífice estando el predecesor aun con vida.
Por su parte, Joseph Razinger ya ha anunció que pasará el
resto de su vida en un monasterio de
clausura Mater Ecclesiae, situado en el interior de los muros del Vaticano.

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